Jesus Dijo: Yo Soy La Vid Verdadera - Parte II

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Jueves, Julio 12 del 2018

 

"La Vid Verdadera" - 

una pintura original de Marg Lamendeau de Arnprior, Ontario en el Canadá

 

Si no lo has hecho todavía, te animo a que leas JESUS DIJO: YO SOY LA VID VERDADERA - PARTE I (http://www.reflexionesparavivir.com/reflexion/2216/jesus-dijo-yo-soy-la-vid-verdadera-parte-i/antes de seguir leyendo aqui...

 

“YO SOY LA VID VERDADERA,

y mi Padre es el labrador…

Permaneced en mí, y yo en vosotros.

Como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo,

si no permanece en la vid,

así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí.

YO SOY LA VID,

vosotros los pámpanos;

el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto;

porque separados de mí nada podéis hacer…

En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto,

y seáis así mis discípulos.

Como el Padre me ha amado, así también yo os he amado;

permaneced en mi amor.

Si guardareis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor;

así como yo he guardado los mandamientos de mi Padre,

y permanezco en su amor.

Estas cosas os he hablado, para que mi gozo esté en vosotros,

y vuestro gozo sea cumplido.

Este es mi mandamiento:

Que os améis unos a otros, como yo os he amado.

Nadie tiene mayor amor que éste, que uno ponga su vida por sus amigos…

No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros,

y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto,

y vuestro fruto permanezca.”

(Juan 15: 1, 4-5, 8-13, 16)

 

Entonces, ¿qué es lo que pasa en un viñedo tradicional?

 

1) Algunos pámpanos en la vid no llevan fruto. “Los pámpanos nuevos tienen una tendencia natural a arrastrarse y crecer por el suelo… Pero allí abajo no dan fruto. Cuando crecen por el suelo, las hojas se cubren de polvo. Al llover, se llenan de lodo y de moho. Así, el pámpano se enferma y se vuelve inservible.” (p.34)

 

¿Qué hace el labrador? “El pámpano es demasiado valioso [para ser cortado y echado]. Recorremos la viña con un cubo de agua, en busca de esos pámpanos. Los levantamos y los lavamos… Después los enredamos o los atamos en el enrejado. Muy pronto comienzan a prosperar.” (p.34)

 

A veces nosotros, como pámpanos sin fruto en una vid, caemos al suelo, nos cubrimos del polvo del pecado, y allí languidecemos en miseria y en esterilidad. ¿Qué entonces tiene que hacer nuestro Viñador celestial para volver a levantarnos a bien-estar y fecundidad? El tiene que intervenir con una dolorosa disciplina y corrección para llevarnos al arrepentimiento, para que podamos recibir Su perdón y Su limpieza, y para que una vez más podamos ser levantados a una vida restaurada y abundante. (Deuteronómio 8:5; Hebreos 12:5-6, 8,11)

 

2) Otros pámpanos en la vid ya llevan fruto, unos pocos racimos de uvas - pero podrían llevar más. “La estrategia de Dios para lograr de sus pámpanos una cosecha mayor… consiste en podar, lo cual significa aligerar, reducir, cortar. Por increíble que parezca - y aunque sea contradictorio - el secreto del Labrador para lograr más consiste en menos… Debido a la tendencia que tiene la vid a crecer con tanto vigor, cada año hay que cortarle mucha madera. Las vides se pueden volver tan tupidas, que la luz del sol no llega a los lugares donde se debe formar el fruto. Si se la deja a su propio impulso, la vid siempre va a favorecer los nuevos brotes más que la producción de uvas. ¿El resultado? Desde la distancia, un crecimiento maravilloso; unos logros impresionantes. De cerca, una cosecha muy pobre.” (pp.57-59)

 

¿Qué tiene que hacer el labrador entonces? “El labrador corta todos los brotes innecesarios, por vigorosos que parezcan, porque la única razón de ser de un viñedo es… dar uvas. De hecho, la poda es la técnica más importante de todas las que usa un labrador para asegurarse una vendimia abundante.” (p.59)

 

A veces nosotros, como los pámpanos que ya están llevando fruto, podríamos llevar mucho más fruto. “En el cristiano, el crecimiento desbordante representa todas esas preocupaciones y prioridades de nuestra vida que, a pesar de no ser incorrectas, nos impiden tener un ministerio de mayor alcance para Dios. Sin la poda, los cristianos que están en pleno crecimiento solo van a poder alcanzar una fracción de su potencial.” (p.59) “Aunque al principio la poda tiene que ver sobre todo con sus actividades y prioridades externas, la poda más madura tiene que ver con sus valores y su identidad personal.” (p.72) Se puede “pensar en la poda madura en función de las palabras bíblicas “la prueba de vuestra fe”… [Es decir, una poda] más intensa a medida que las podaderas de Dios van cortando cada vez más cerca del núcleo de lo que Ud. es. Dios no está tratando solo de llevarse algo, sino que está obrando fielmente para hacerles lugar en su vida a una fortaleza y una productividad mayores, y al poder espiritual. Su meta consiste en acercarlo más a la imagen de Cristo “perfecta y completa”.” (Santiago 1:3-4; pp.72-73)

 

Entra de nuevo aqui en Reflexiones Para Vivir este sabado julio 14 para leer JESUS DIJO: YO SOY LA VID VERDADERA - PARTE III. 



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